La sangre venosa es el material de análisis más importante para dar respuesta a las interrogantes médicas. Por consiguiente, implementar un proceso correcto de extracción de sangre es de suma importancia.
Una inadecuada venopunción (extracción de sangre de una vena) puede provocar efectos adversos en los pacientes, como moretones, dolor, colapso venoso o hasta nervios lesionados. Por ello es fundamental el manejo personalizado de cada tipo de paciente, teniendo especial cuidado en aquellos con denominadas venas “difíciles”, presentes en niños, adultos mayores, obesidad o incluso cáncer, por mencionar algunos casos.
La toma de la muestra afecta de manera significativa la calidad de los resultados en un 89% causados por hemólisis, coagulación de la muestra o llenado insuficiente del tubo[1], siendo la hemólisis el principal factor de error de los resultados analíticos, lo que no reflejará la situación real del paciente. Esto puede provocar equivocaciones de diagnóstico y medidas terapéuticas erróneas o innecesarias por lo que en muchos casos se requiere de una nueva extracción para determinar los valores analíticos correctos, lo que causa molestias, pérdida de tiempo y aumento de costos. Es por ello que la Organización Mundial de la Salud (OMS), hace un llamado a los profesionales de la salud para minimizar las prácticas riesgosas al momento de la extracción de sangre.
Para erradicar estas complicaciones, SARSTEDT ha desarrollado un dispositivo revolucionario en extracción de sangre: el sistema dual S-Monovette®, que combina dos técnicas de extracción: aspiración (para una extracción gentil) y vacío. Con el sistema S-Monovette® se evitan las dobles punciones y se reduce significativamente el porcentaje de hemólisis, con lo cual se tiene una muestra de óptima calidad.
Además, trabaja con un volumen reducido que permite disminuir la pérdida de sangre de diagnóstico de laboratorio en más de un 40%, en comparación con los tubos tradicionales.
“En SARSTEDT buscamos contribuir con la Gestión Óptima de la Sangre (PBM por sus siglas en inglés: Patient Blood Management) para mejorar la atención del paciente. La pérdida de sangre en el laboratorio puede reducirse mediante sistemas de extracción con volúmenes reducidos que permitan la obtención de resultados confiables utilizando una cantidad mínima.”, puntualiza la Dra. Christa Seipelt, gerente internacional de producto en SARSTEDT Alemania.
Actualmente, todavía existen muchos retos en materia de extracción de sangre segura. De acuerdo con la especialista, es una realidad que la mayor parte de los recursos se han invertido en el control de la calidad en la etapa analítica, desmereciendo la importancia de la fase pre-analítica (toma de muestra) y post-analítica. “La entrega de resultados confiables a los pacientes depende directamente de la calidad de la muestra”, concluye Seipelt.
Redacción MD
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1. Estudio realizado en la Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología molecular. “Errores relacionados con el laboratorio clínico” QuimClin2007;26:23-8