En conferencia de prensa llevada a cabo por Novo Nordisk con motivo del Día Mundial de la Obesidad, la Dra. Nayely Garibay Nieto, especialista en endocrinología infantil y Coordinadora de la Clínica de Obesidad Infantil del Hospital General de México, informó que la obesidad es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, en la que se involucra la susceptibilidad genética, los estilos de vida y las características del entorno, con influencia de diversos determinantes como la globalización, la cultura, la condición económica, la educación, la urbanización, así como el entorno social y familiar.[1]
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la prevalencia la obesidad casi se triplicó entre 1975 y 2016, año en el que más de 1,900 millones de adultos de 18 o más años vivían con sobrepeso y obesidad alrededor del mundo.[2] En México, el porcentaje de adultos de 20 años y más con sobrepeso y obesidad es de 75.2%.[3]
La obesidad es el principal factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas no trasmisibles (ECNT)[4], la mortalidad prematura y el costo social, además de reducir la calidad de vida.[5]
“Entre las complicaciones más importantes asociadas con la obesidad en los adultos tenemos a la enfermedad cardiovascular en un 20.1% de los casos, diabetes mellitus tipo 2 en el 15.2% de los casos, tumores malignos en el 10.8% de los casos y discapacidad en el 40% de los casos. Aunado a esto está el estigma y la discriminación hacia las personas con obesidad, tan arraigado en nuestra sociedad,” comentó la Dra. Garibay.
“Como consecuencia de estas complicaciones, la obesidad en México tiene un impacto económico de 2.1% del producto interno bruto (PIB), considerando los costos directos por atención médica (36%) y los indirectos por mortalidad prematura y pérdida de productividad (24%). Y si no se toman medidas urgentes en todos los niveles de la sociedad, se proyecta que este costo podría elevarse al 4.67 por ciento del PIB para 2060,” advirtió la Coordinadora de la Clínica de Obesidad Infantil del Hospital General de México.
En México y el mundo “se deberían plantear soluciones multisectoriales para esta enfermedad tan compleja, las cuales deberían estar enfocadas en capacitación del personal de salud, accesibilidad de alimentos y regulación de la industria alimentaria, atención especializada basada en evidencia científica, eliminación del estigma y trato digno, espacios adecuados y seguros para la realización de actividad física e intervenciones centradas en el paciente y la familia” agregó la experta en obesidad infantil.
La reducción de 5 a 10% del peso corporal trae grandes beneficios a la salud y calidad de vida: mejora el perfil de lípidos en la sangre, la presión sanguínea, el dolor oste artrítico y la apnea obstructiva del sueño.[6] Asimismo, reduce el riesgo de diabetes tipo 2 y factores de riesgo cardiovascular.[7]
Falta de aceptación y estigma
“Uno de los factores que impiden dar la atención debida y oportuna a la obesidad es la falta de reconocimiento de que es una enfermedad y todos los prejuicios que existen alrededor de ella, a nivel social e individual”, señaló la Dra. Verónica Vázquez, psicóloga clínica especializada en obesidad y presidenta de la asociación civil Obesidades.
“Lo más grave es que estos prejuicios generan mayor estigma y discriminación hacia las personas con obesidad, quienes se sienten culpables de su condición y asumen que son incompetentes, lo que se llama interiorización del estigma. Vivir con prejuicios y estigmas enferma más a las personas, ya que las conducen a conductas no saludables con autocuidado pobre, evitan buscar ayuda, viven siempre con sentimientos negativos hacia sí mismas, sufren de estrés, depresión, ansiedad y baja autoestima,” señaló la Dra. Vázquez.
“¿Qué podemos hacer frente al estigma? En todos los ámbitos de la sociedad se puede hacer mucho, como crear políticas públicas contra la discriminación; tomar iniciativas para que los medios de comunicación cuiden los mensajes e imágenes sesgados; implementar campañas y programas de educación anti-bullying en escuelas o centros de trabajo; reducir el prejuicio en las familias a través de la educación, y reducir el efecto adverso en la salud, proponiendo habilidades de afrontamiento más saludables”, subrayó la psicóloga especializada en obesidad.
Con el objetivo de cambiar la narrativa de la obesidad y su tratamiento en México, en marzo de 2021 fue creada la organización civil Obesidades, la cual lanzará próximamente la campaña de sensibilización “Historias de Peso” en redes sociales, medios de comunicación y su página web, en la que a través de cuatro historias de personas que viven con obesidad, buscará educar y sensibilizar a la población respecto a la enfermedad y el estigma. “Para obtener información y apoyo, ponemos a disposición del público la página web de Obesidades www.obesidades.org”, indicó la Dra. Verónica Vázquez.
Reconocimiento de la obesidad como enfermedad
En su intervención, el Dr. Mike Vivas, Director Médico de Novo Nordisk México, informó que actualmente distintos organismos internacionales reconocen a la obesidad como una enfermedad crónica. “La obesidad se caracteriza por un exceso de grasa corporal que puede amenazar o afectar la salud. El abordaje del sobrepeso y la obesidad debe ser integral y bajo supervisión médica multidisciplinaria, considerando aspectos como alimentación equilibrada, actividad física, tratamiento farmacológico y atención psicológica.”
Respecto al tratamiento farmacológico del sobrepeso y la obesidad, la innovación farmacéutica brinda medicamentos de última generación como liraglutida, agonista del receptor de GLP-1, con el cual los pacientes han logrado entre un 5% y 10% de reducción de peso corporal, junto con dieta y ejercicio.[8]
“Para evitar la carga y muerte asociadas a la obesidad, se debe abordar esta enfermedad de manera integral, con metas claras y alcanzables. Así contribuimos a romper el mito del cuerpo perfecto como sinónimo de salud, bienestar y autoaceptación,” concluyó el Director Médico de Novo Nordisk México.
La información contenida en este documento es de carácter informativo y de ninguna forma sustituye a la consulta médica o invita a la automedicación. Por favor siempre consulta a tu médico para más información o tratamiento.
Redacción MD
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[1] Obesity: preventing and managing the global epidemic. Report of a WHO Consultation. WHO. Technical Report Series. Organización Mundial de la Salud. No. 894. Geneva: World Health Organization;2000.
[2] Obesidad y Sobrepeso. Organización Mundial de la Salud (OMS). Disponible en: http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight
[3] Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018. Instituto Nacional de Salud y Pública. https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanut2018/doctos/informes/ensanut_2018_presentacion_resultados.pdf
[4] Astrup A, Dyerberg J, Selleck M, Stender S. Nutrition transition and its relationship to the development of obesity and related chronic diseases. Obes Rev. 2008;9(supl 1):48-52. https://doi.org/10.1111/j.1467-789X.2007.00438.x 2.
Clark JM, Brancati FL. The challenge of obesity-related chronic diseases. J Gen Intern Med. 2000;15(11):828-9. https://doi.org/10.1046/j.1525-1497.2000.00923.x 3.
The Emerging Risk Factors Collaboration. Separate and combined associations of body-mass index and abdominal adiposity with cardiovascular disease: collaborative analysis of 58 prospective studies. Lancet. 2011;377(9771):1085-95. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(11)60105-0
[5] Hussain SS, Bloom SR. The pharmacological treatment and management of obesity. Postgrad Med. 2011;123(1):34-44.
[6] Wing RR, et al. Benefits of modest wight loss in improving cardiovascular risk factors in overweight and obese individuals with type 2 diabetes. Diabetes Care. 2011; 34(7):1481-1486.
Riddle DL, Stratford PW. Body wight changes and corresponding changes in pain and function in persons with symptomatic knee osteoarthritis: a cohort study. Arthritis Care Res (Hoboken). 2013;65(1):15-22.
Tuomilehto H, et al. The impact of weight reduction in the prevention of the progression of obstructive sleep apnea: an explanatory analysis of a 5-year observational follow-up trial. Sleep Med. 2014; 15(3):329-335.
[7]Knowler WC, et al. for the Diabetes Prevention Program Research Group. Reduction in the incidence of type 2 diabetes with lifestyle intervention or metformin. N Engl J Med. 2002;346(6): 393-406.
Wing RR, et al. Benefits of modest wight loss in improving cardiovascular risk factors in overweight and obese individuals with type 2 diabetes. Diabetes Care. 2011; 34(7):1481-1486.
[8] De Graaf, Chris; Donnelly, Dan; Wootten, Denise; Lau, Jesper; Sexton, Patrick M.; Miller, Laurence J. (octubre de 2016). «Glucagon-Like Peptide-1 and Its ClassB G Protein–Coupled Receptors: A Long March to Therapeutic Successes» [Péptido similar al glucagón tipo 1 y sus receptores acoplado a proteínas G tipo B: Una larga caminata hacia el éxito terapéutico]. Pharmacological Reviews October 2016, 68 (4) 954-1013; DOI: https://doi.org/10.1124/pr.115.011395 (en inglés) 68 (4): 954-1013. doi:10.1124/pr.115.011395. Consultado el 23 de mayo de 2017