En este contexto, el QIAstat-Dx, desarrollado por QIAGEN, empresa alemana especializada en diagnóstico molecular, ofrece una metodología que permite a los pacientes con sospecha detectar y diferenciar hasta 22 patógenos gastrointestinales en aproximadamente una hora. Además, gracias a esta tecnología, es posible identificar más de 10 bacterias relacionadas con infecciones gastrointestinales, como Escherichia coli y Salmonella spp, así como los virus más frecuentes, como adenovirus, norovirus, rotavirus A y sapovirus.
“El examen QIAstat-Dx utiliza un volumen reducido de muestra, aproximadamente 200 µL, con un sistema de cartucho integrado que simplifica el proceso. Además de los resultados rápidos, el sistema proporciona información detallada, como los valores de Ct y las curvas de amplificación, lo que ayuda en la interpretación de los datos para el soporte clínico”, explica Allan Munford, Gerente Regional de Marketing de QIAGEN.
“Más allá de los resultados rápidos y completos, el sistema ofrece información de soporte detallada, como valores de Ct y curvas de amplificación para todos los patógenos detectados, lo cual facilita la interpretación clínica. Esta combinación de rapidez, precisión y facilidad de uso respalda la toma de decisiones clínicas oportunas y la intervención terapéutica rápida, representando un avance importante frente a los métodos tradicionales, que a menudo son lentos, laboriosos y con baja sensibilidad diagnóstica”, añade.
La transmisión de estas enfermedades está fuertemente asociada al consumo de agua contaminada, una realidad que todavía afecta a comunidades rurales y periféricas de grandes ciudades. Asimismo, el consumo de alimentos mal cocidos, la manipulación inadecuada de alimentos en mercados informales y el saneamiento deficiente favorecen la propagación de agentes patógenos como Salmonella, Escherichia coli, Shigella y Vibrio cholerae. Virus como el Rotavirus y el Norovirus también son responsables de brotes frecuentes. Entre los parásitos más comunes en el país se encuentran Giardia lamblia y Entamoeba histolytica, ambos relacionados con la falta de acceso a agua potable.
“Al posibilitar la identificación ágil de los agentes causantes, el QIAstat-Dx contribuye a un tratamiento más eficaz, a la reducción de la transmisión y a una mejor gestión de los casos, especialmente en poblaciones vulnerables. Así, la inversión en soluciones diagnósticas modernas, junto con políticas públicas de prevención y saneamiento, es fundamental para enfrentar los desafíos de las enfermedades gastrointestinales en México, promoviendo la salud y el bienestar de la población”, concluye Allan.
Redacción MD