BBC Mundo
Londres, Inglaterra.- La hermana María, como se llama a las enfermeras en el Reino Unido, no es muy cariñosa, es más bien fría comparada con la clásica imagen de una nurse, claro que... es un robot.
Algunos pacientes del hospital St. Mary's de Londres fueron controlados por una enfermera robot como parte de una prueba.
La hermana María se desplaza entre las camas y permite al doctor el examen visual de su paciente.
Y eso no es todo, en el hospital Guy's, un paciente fue intervenido por un transplante de riñón, ¿el médico de cabecera? un robot.
Este doctor mecánico ya cuenta con remociones de vejigas y reparaciones de corazones en su haber, no en vano le llaman "Da Vinci".
"Quitar un riñón para ser utilizado en un transplante es mucho más complicado que quitar uno enfermo. Uno tiene que ocuparse del flujo de sangre del órgano y hay que tratar los vasos sanguíneos y la uretra con mucho más cuidado", dijo un orgulloso doctor Prokar Dasgupta.
Pero el médico advirtió que falta mucho por hacer antes de utilizar robots en tiempo completo.
Un poco más lejos, de nuevo en el hospital St. Mary's, la hermana María o robot de presencia remota tiene el fin de ayudar a los doctores a ver sus pacientes cuando no pueden estar allí en persona.
María es controlada por un control a distancia. El doctor a cargo puede observar el paciente, los resultados de las pruebas y hasta comunicarse con él.
El médico Parv Sains, director del proyecto, explicó que la idea no es eliminar los doctores de los hospitales, sino permitirles estar en más de un sitio al mismo tiempo.































































