Redacción MD
Ciudad de México.- La enfermedad ácido péptica
consiste en el daño por la acción del ácido y la pepsina, una enzima
digestiva muy potente, de la capa mucosa que recubre el interior del
estómago (gastropatía péptica) y de estructuras anatómicamente
interconectadas, como lo son el esófago (enfermedad por reflujo
gastroesofágico) o el duodeno (duodenitis péptica).
En cuanto a las úlceras pépticas (en estómago o duodeno), la causa más recuente de la enfermedad es la infección por el Helicobacter pylori (H.pylori), una bacteria que se encuentra en la parte baja del estómago, en cerca del 50 por ciento de los seres humanos. La segunda causa son los ya mencionados AINEs, siendo tan importantes sus repercusiones que en países como España o los Estados Unidos, se reportan más muertes por úlceras complicadas derivadas del uso de los AINEs, que muertes por SIDA.
Los síntomas principales de la enfermedad ácido péptica son:
- dolor abdominal, descrito como ardor;
- eructos;
- inflamación abdominal;
- intolerancia a las grasas (al comer grasas se siente mal);
- sensación de quemazón o ardor (agruras);
- dolor abdominal entre 1 y 3 horas después de comer; y
- dolor abdominal que cede con la ingesta de alimentos o algunos medicamentos.
³Falta de aire, dolor en la boca del estomago, inflamación y nauseas, básicamente esos fueron los primeros síntomas que tuve², comenta la señora Carmen Villamil, diagnosticada con enfermedad ácido péptica.
En lo que más afecta es en el estado de ánimo. Se le
quitan a uno las ganas de todo, te sientes muy incómoda, no estás
tranquila, siempre pones mayor atención al dolor y a la molestia, que
al lugar donde estés. Menciona la señora Villamil que ³el tratamiento
fue maravilloso, yo me sentí muy bien prácticamente de inmediato².
Cuando hay signos y síntomas de enfermedad ácido péptica y no es
estudiada y tratada adecuadamente, la enfermedad puede evolucionar a
complicaciones tan serias como úlcera péptica, con el consecuente
riesgo de sangrado o incluso lesiones pre-malignas como Esófago de
Barret (en la enfermedad por reflujo), o cáncer de esófago o gástrico .
Tratamiento
El primer paso en el tratamiento de la enfermedad ácido-péptica, es el
identificar los síntomas como indicadores de enfermedad y no
comoconsecuencia de estilos de vida o una penitencia que hay que sufrir
por trasgresiones en el comer o beber.
En general, las medidas de modificación en dieta son de utilidad
limitada,aunque en algunos pacientes pueden mejorar los síntomas;
recomendaciones comunes incluyen, entre otras:
- Suspender los tratamientos con antiinflamatorios no esteroideos (nosiempre es posible).
- Evitar agentes lesivos para la mucosa digestiva como el tabaco, el alcohol y el café.
- Suspender comidas irritantes como las dietas muy condimentadas, las icas en grasas y los picantes.
- Procurar disminuir el estrés.
Sin embargo, si los síntomas son recurrentes, de larga evolución o se
asocian a los conocidos ³síntomas de alarma² (pérdida de peso,
sangrado, dificultad para deglutir los alimentos o edad mayor a 40
años, uso frecuente de antiácidos), es muy importante acudir a una
evaluación médica, de preferencia con un Gastroenterologo o Internista.
De
los tratamientos farmacológicos, el grupo de medicamentos más eficaz,
son los potentes inhibidores de producción de ácido, conocidos como
inhibidores de la bomba de protones.
AstraZeneca, pionero en el desarrollo de estos medicamentos, cuenta con
el único inhibidor de la bomba de protones de segunda generación
disponible en México, el cual es considerado como el medicamento más
eficaz para el tratamiento de la enfermedad ácido-péptica.
En nuestra cultura y en nuestro medio la enfermedad ácido-péptica, es
un padecimiento que tiende a ser minimizada y desatendida. Sin embargo,
es importante destacar que tiene tratamiento, muy seguro y eficaz, que
puede evitar complicaciones graves, si es correcta y oportunamente
indicado. La consulta médica especializada es la clave para llevar una
vida tranquila y sin complicaciones.
He aquí algunas recomendaciones que pueden ser beneficiosas
- Mantener un peso normal de acuerdo a edad, sexo y estatura.
- Evitar el uso de ropa ajustada
- Restringir el consumo de sal: la sal es un irritante estomacal e
intestinal. El consumo de cantidades elevadas de sal se asoció con un
mayor riesgo de úlceras estomacales. Sin embargo, se desconoce el
beneficio que puede obtenerse al restringir la sal en la dieta.
- Consumir alimentos ricos en fibra: aunque los resultados de los estudios no son concluyentes, las personas que recientemente se han recuperado de una úlcera duodenal podrían reducir la tasa de recurrencia incrementando el consumo de fibra a largo plazo (por ejemplo, un año o más).
- Evitar el alcohol: se sabe que el
alcohol incrementa la acidez estomacal, lo que interfiere con el
proceso de cicatrización de laenfermedad.
- Evitar el café (incluyendo el descafeinado) y el té: se sabe
que estas bebidas incrementan la acidez estomacal, lo que puede
interferir con el proceso de curación de la enfermedad.
- Dejar de fumar: se sabe que fumar hace más lenta la curación de la enfermedad.
- Evitar la automedicación, particularmente si el uso de antiácidos se hace frecuentemente necesario.































































