"Es urgente considerar el diagnóstico temprano, para realizar intervenciones oportunas y aumentar las posibilidades de mejorar la calidad de vida. El primer paso radica en capacitar a los médicos de primer contacto y desarrollar herramientas diagnósticas adaptadas al contexto mexicano", señaló Dulce Tovar, directora de Alzheimer México I.A.P.
En la reunión, especialistas y representantes de la sociedad civil destacaron que el primer nivel de atención debe ser el eje para mejorar la detección temprana. Tovar subrayó que "el diagnóstico oportuno es clave no solo para atender mejor a las personas que viven con demencia, sino para dar a las familias tiempo para planear y adaptarse a la nueva realidad".
Entre los principales retos identificados destaca la falta de herramientas diagnósticas accesibles y culturalmente adaptadas para el primer nivel de atención, así como la insuficiente capacitación del personal médico. Esta realidad profundiza las inequidades en salud, afectando de manera desproporcionada a comunidades marginadas o con menor nivel educativo, donde las oportunidades para un diagnóstico temprano son aún más escasas.
Además, los participantes subrayaron la importancia de integrar estas estrategias a los programas de salud ya existentes, evitando duplicidades y optimizando los recursos disponibles. También se enfatizó la necesidad de sensibilizar al público sobre los primeros signos de deterioro cognitivo, ya que esto podría incentivar a las familias a buscar ayuda profesional de manera oportuna.
Las mesas de trabajo continuarán en las próximas semanas, con el objetivo de presentar recomendaciones concretas y viables para que el Plan Nacional de Demencias 2024 se traduzca en acciones efectivas y con el respaldo necesario. Este esfuerzo representa un paso fundamental para atender el impacto creciente de esta enfermedad en México y garantizar un mejor futuro para las personas afectadas y sus familias.
Redacción MD














