De acuerdo con datos de la Fundación Valle del Lili, en México los niños que padecen este trastorno tienen un rendimiento escolar inferior al que les correspondería para su capacidad intelectual; 30 por ciento de ellos repiten por lo menos un grado escolar y suelen tener dificultades para manejarse de forma independiente y responder a los límites que se les ponen en el hogar y en la escuela.
El senador Jesús Casillas Romero presentó esta información al exponer un punto de acuerdo de urgente resolución, que conmina a la Secretaría de Educación Pública y a gobiernos estatales a fortalecer acciones en planteles de educación básica del país, encaminadas a prevenir e inhibir la discriminación contra niñas, niños y adolescentes que padecen estos trastornos
Los trastornos por déficit de atención e hiperactividad, constituyen un problema para el desarrollo pleno de la niñez, ya que se traducen en bajo rendimiento escolar, dificultades de socialización, aislamiento, intimidación, rechazo y victimización.
Casillas Romero precisó que además la Federación Mexicana sobre Dotación Intelectual, subraya que 93 por ciento de los niños sobredotados, son confundidos y mal diagnosticados con el trastorno de déficit de atención e hiperactividad, lo cual genera un manejo inadecuado y por lo tanto la pérdida de sus capacidades.
De cada tres casos de niños diagnosticados con trastorno por déficit de atención e hiperactividad, dos corresponden a sobrecapacidad. Por lo tanto, el 66 por ciento de los diagnósticos de trastornos se encuentran equivocados.
También, cerca del 82 por ciento de los niños sobredotados tienden a ser distraídos en clase, lo cual puede llegar a ser visto como un problema de aprendizaje o de capacidades.
Consideró vital que los maestros estén capacitados para poder detectar aquellos niños que suelen identificarse como inquietos o estar ausentes, o bien, mal diagnosticados.
Cifras del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) señalan que en el país existían, en 2015, más de 39.2 millones de niñas, niños y adolescentes, entre los cuales el 32 por ciento se encuentra en la primera infancia; 33 por ciento en edad escolar, y 33.9 por ciento son adolescentes.
El 96.2 por ciento de las niñas y niños de entre 6 y 14 años, asistieron a la escuela. En México el 11.82 por ciento de niños y niñas que vive en zonas rurales no sabe leer ni escribir.














