De acuerdo con los especialistas en el tema, solo 10% de los pacientes infectados ha sido diagnosticado, y de ese porcentaje únicamente 3 mil personas reciben tratamiento. Asimismo, aseguran que cada año se detectan 20 mil nuevos casos de hepatitis C en el país y que 92% de la población en México depende de la atención de las instituciones de salud pública.
Ante este panorama, Gilead Sciences, compañía biofarmacéutica estadounidense con operaciones en todo el mundo, anunció la apertura de sus oficinas en la Ciudad de México, con el objetivo de proveer acceso a los tratamientos innovadores desarrollados por la empresa para la hepatitis B y C.
“La expansión de oficinas de Gilead representa el compromiso de trabajar junto a la comunidad científica y de salud pública, así como otros socios locales para satisfacer de forma más eficiente las necesidades de los pacientes en México”, explica Erik Musalem, nombrado recientemente director general de Gilead.
La hepatitis C es una enfermedad asintomática, por lo que pueden pasar años para su detección, es decir, cuando ya existe daño hepático. Sus principales manifestaciones son: nausea, fatiga, fiebre, pérdida de apetito e ictericia.
Cabe destacar que este laboratorio ha proporcionado fármacos para pacientes mexicanos con VIH por más de una década a través de alianzas locales. Éstos han ayudado a transformar la infección por VIH de una enfermedad fatal y debilitante a una condición crónica y manejable.
Redacción MD















