La dimensión del problema también se refleja en la mortalidad, pues durante 2024 se registraron 8,451 defunciones por cáncer de mama en México, de las cuales 8,384 correspondieron a mujeres; además, la tasa de mortalidad entre mujeres de 20 años y más alcanzó 18.7 por cada 100 mil, frente a 15.7 registrada en 2015 (5).
Acortar el tiempo entre una primera sospecha y una respuesta clínica forma parte de las prioridades internacionales para mejorar la atención, por lo que la Iniciativa Mundial contra el Cáncer de Mama de la Organización Mundial de la Salud propone completar en 60 días la evaluación diagnóstica, incluyendo imágenes, toma de muestras y patología; asimismo, plantea que al menos 60% de los cánceres invasivos sean identificados en etapas I o II (6).
Cumplir esa ruta implica resolver distintos retos, entre ellos la densidad del tejido mamario, la superposición de estructuras en una imagen convencional, la necesidad de caracterizar mejor un hallazgo y la localización precisa de una zona sospechosa para obtener una muestra, factores que pueden añadir nuevos pasos antes de llegar al diagnóstico definitivo.
Una de las herramientas que ha evolucionado para obtener mayor información es la tomosíntesis digital de mama, que captura imágenes desde distintos ángulos y reconstruye el tejido en capas, ayudando a reducir la superposición que puede ocultar algunas lesiones en una mastografía convencional. Una revisión y metaanálisis que incluyó más de 2.1 millones de mujeres encontró una
mayor tasa de detección de cáncer con tomosíntesis frente a la mamografía digital, además de una reducción en la tasa de llamados para estudios adicionales (7).
En mujeres con tejido mamario denso o ante determinados hallazgos, la mamografía contrastada representa otra alternativa para complementar la evaluación, ya que, mediante un medio de contraste, permite resaltar áreas con características vasculares asociadas con lesiones sospechosas y aportar información adicional cuando la lectura de la imagen convencional resulta más compleja. Un metaanálisis publicado en 2024 encontró un alto desempeño diagnóstico de esta técnica en la evaluación de hallazgos sospechosos en mamas densas (8).
Cuando una zona requiere confirmación, el siguiente paso puede ser obtener una muestra del tejido; en ese momento, la imagen tridimensional también puede utilizarse para localizar con precisión lesiones pequeñas o difíciles de visualizar y guiar una biopsia hacia el punto que necesita ser analizado. De esta manera, imagen y patología forman parte de una misma ruta orientada a transformar una sospecha en información clínica que permita definir qué sigue.
“La incertidumbre no debería convertirse en una etapa indefinida para una mujer que busca respuestas sobre su salud. El reto está en conectar de manera más eficiente cada paso de la ruta diagnóstica, desde identificar un hallazgo hasta obtener la información necesaria para que el equipo médico pueda tomar una decisión. La tecnología puede contribuir a generar imágenes más claras, localizar lesiones y apoyar ese proceso, siempre de la mano del criterio del especialista”, señaló Elena Castillo, directora de imágenes diagnósticas y terapias avanzadas en Siemens Healthineers para México, Centroamérica y el Caribe.
La innovación también comienza a apoyar la lectura de las imágenes mediante herramientas basadas en inteligencia artificial, que pueden funcionar como apoyo para identificar áreas que requieren mayor atención y optimizar determinados flujos de trabajo, manteniendo al especialista como responsable de la interpretación y de las decisiones clínicas.
El desafío, sin embargo, no termina con incorporar nuevas herramientas, pues una mujer puede acceder a una mastografía y aun así enfrentar retrasos si los estudios complementarios, la biopsia, la patología y la referencia médica no están coordinados. La propuesta de la OMS pone justamente el foco en esa continuidad: lograr que la detección esté conectada con un diagnóstico oportuno y, cuando se confirma cáncer, con el tratamiento correspondiente. Reducir la incertidumbre frente al cáncer de mama requiere que cada etapa conduzca a la siguiente; detectar una alteración sigue siendo fundamental, pero para quien espera una respuesta, el verdadero avance ocurre cuando esa información puede transformarse oportunamente en un diagnóstico y en una ruta clara de atención.
Redacción MD
----------------------------------------------------------------
1. International Agency for Research on Cancer. (2024). Global Cancer Observatory. GLOBOCAN 2022. Mexico Fact Sheet.
2. Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2025). Estadísticas a propósito del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama.
3. World Health Organization. Global Breast Cancer Initiative. Operational approach based on three pillars.
4. International Agency for Research on Cancer, op. cit.
5. Instituto Nacional de Estadística y Geografía, op. cit.
6. World Health Organization, op. cit.
7. He, N., et al. (2024). Diagnostic accuracy of digital breast tomosynthesis and digital mammography in women with dense or non-dense breast tissue: A systematic review and meta-analysis.
8. Lin, S. T., et al. (2024). Diagnostic performance of contrast-enhanced mammography for suspicious findings in dense breasts: A systematic review and meta-analysis. Cancer Medicine, 13(8), e7128.













